jueves, 25 de diciembre de 2008

Demasiados contrastes

A pesar de todo no puedo seguir adelante. El peso del corazón aumenta y sus escalones se consuman infinitamente más a cada paso que doy. Ya se ha intentado tantas veces, demasiadas veces. Los lapsos consumidos reniegan mi existencia, esfuman mis ganas de vivir. Me niego. Me niego a vivir en una condición sumamente infeliz. Me niego a ver que no logro que me des lo que quiero. Son los pequeños detalles, son tonterías, manías mías que quiero, que necesito, que demando. Y tú te niegas. Soy yo. Soy yo que siento. Me haces infeliz.

Esta vez sí, esta vez es un adiós para siempre. No uno de esos adioses que se esfuman en el silencio y la pérdida. No. Es otro. Es el adiós que penetra en el fondo del alma dejándote sin ganas de intentarlo de nuevo. Es el adiós de la indiferencia.

Feliz Navidad.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Carta a una ourensana

Génova es rara, Ana. Es una ciudad de la que tengo recuerdos de cosas que no he vivido, pero eso me hace ir despacito, más tranquila, con dos dedos, torpe, pero acertando las letras que quiero dar. Estoy tranquila, por fin. Al menos ya no siento que me muero por dentro, eso es bueno, ¿no? Y tengo ganas, pequeñas, pero ganas, de empezar otra vez y olvidarme de que esta y cualquier ciudad a veces está tan triste como yo. Notar que estoy cambiando, aunque solo sea un poco, bueno…si es mucho, mejor. ¿Has visto que egoístas nos volvemos cuando estamos solos? Espero que cuando seas medico tendrás cura para el egoísmo.

¿Tú crees que nos enamoramos solo para no estar solos? Yo me he enamorado de una chica, una chica gallega, ourensana más bien. Eso es: me he enamorado de ti. Espero que lo que tienes ahora sea lo que siempre soñaste tener. Mirar los sueños cuando no los conseguimos, porque a algún sitio tienen que ir. Aunque creo que al final, los sueños no son más que una excusa. Pero una excusa muy gorda, es la excusa para vivir. Por eso también a veces se convierten en la mirada nostálgica de lo que nunca fuimos. Que putada, Ana, asumir que nunca serás lo que siempre deseaste…ni esperarlo siquiera. Joder. Deseo…deseo...deseo…deseo…quiero con todas mis fuerzas ser feliz, y con eso hacer un poco felices también a los que me rodean. Eso es lo que siempre quise.

Ay, qué bien…qué bien Génova, Ana.

Beso.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Te necesito

He de beberte a sorbos muy pequeños,
deletrear las frases, hacer alto
después de cada encuentro,
cerrar los libros de las confidencias,
amarte muy despacio, y distanciando
Los besos como islas.

Exceso, Josefa Parra

viernes, 12 de diciembre de 2008

Que sea el Ahora

[...] porque decir mañana
es casi discutir el más allá,
y hablamos del dolor de los horarios,
alejados, cayendo en la imprudencia,
como los vivos hablan de la muerte.

Luís García Montero

jueves, 20 de noviembre de 2008

Atrapada en la realidad

Ahora que ha vuelto a llover por dentro, estoy más sola que nunca

Día tras día la vida duele un poco más de la cuenta. El temporal sigue avanzando, con su paso incesable, dejándome sin paredes bajo las que protegerme. Jugué mal mis pocas cartas, y volví a sentarme a solas con la decepción. Duele el silencio cuando todo lo que necesitas es un fuerte abrazo que te haga sentir que la lucha es compartida. Duelen las circunstancias cuando se retuercen ante tus ideales que te han alimentado ante la negación de la realidad. Duele ver tanta resignación ante la incapacidad de ser feliz. Duele ver que la cruda existencia siempre tiene la última palabra.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Observando

Ojos que observan
una pequeña,
minuta sombra,
ante la verídica realidad.
Un grano de arena ante las olas del mar.

La quimera del mi propio mundo se sobrepone.

La percepción de los otros,
extraños
viajeros temporales.

El mar y las sombras me cubren
¿Qué queda de la dimensión humana
ante un mar insignificantemente infinito?

Controlar lo indómito,
materializar lo utópico,
nos convertimos en el enlace,
en la raya borrosa que traza el horizonte
.

Sólo es real lo contiguo,
la esencia,
el sentir verdadero,
como lo es un cuchillo perforado en las venas.
El resto se diluye en lo efímero,
en el frío y la distancia.

Ínfimos
nos chocamos contra las olas,
corriendo,
esperando,
pensando,
actuando,
amando,
olvidando,
dueños del momento.

Sólo nos queda el ahora,
perenne instante vivido.
Las olas siempre tendrán la última palabra.

[Ro]

viernes, 14 de noviembre de 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

Parada

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

Rubén Darío, Lo Fatal

* * *

Lo que me transmiten estas palabras...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Cuando llegues a amar

Cuando llegues a amar, si no has amado,
sabrás que en este mundo
es el dolor más grande y más profundo
ser a un tiempo feliz y desgraciado.

Corolario: el amor es un abismo
de luz y sombra, poesía y prosa,
y en donde se hace la más cara cosa
que es reír y llorar a un tiempo mismo.

Lo peor, lo más terrible,
es que vivir sin él es imposible.

Rubén Darío, Cuando llegues a amar...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Muerte eterna

Me siento sola,
incomprendida,
engañada,
exhausta
Petrificada en la nada.
No más,
Así no más, por favor
No más.

Mis entrañas se están pudriendo
poco a poco
Sin que nadie haga nada
Simplemente
Observan mi muerte
Lenta
Recuerdan mi vida pasada
Fugaz.

Esta no es vida:
Esto es el pasar lento de lapsos consumidos,
Es carne muerta arrancada por los buitres,
Es la paradoja del amor,
Es la esencia del fracaso,
Es la desesperación personificada,
Es mi vida que ha dejado de existir
Desde hace tiempo
Poco a poco
Lento
Fugaz
Para siempre.

[La que no ha sabido ser]